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Bocas del Toro, un paraíso que debemos conservar

Comienza el nuevo año, con él vuelve el verano. Tres meses por delante en los que dejamos la lluvia atrás y en el que tenemos festivos y fines de semana por delante que hay que aprovechar para viajar por el país, conocer cada rincón de nuestra hermosa Panamá y vivir su esencia y naturaleza. Para comenzar el año, volvemos con un artículo sobre el archipiélago de Bocas del Toro, un paraíso situado en el Caribe panameño que está en problemas debido al turismo masivo que sufre desde hace décadas.

Situado al Oeste del país -la provincia de Bocas del Toro hace frontera con Costa Rica en tierra firme- este archipiélago está conformado por nueve islas principales, cincuenta y dos cayos y miles de islotes en los que proliferan los manglares. El auge de esta región llegó después del terremoto que sufrió en el año 1991, dejando atrás un pueblito aislado que vivía del negocio del banano, para ser víctima de la especulación inmobiliaria, donde muchas agencias de bienes raíces se hicieron con las tierras de los bocatoreños a precios irrisorios, para luego revenderlas más caras. A partir de aquí el crecimiento que ha ido sufriendo este archipiélago ha sido a costa de la naturaleza y de la gente del lugar, haciendo que, la capacidad de carga, es decir, la cantidad de personas que pueden visitar sin afectar negativamente al ecosistema, se vio superada con creces hace bastante tiempo sin que haya ningún intento de regular la situación por parte de las autoridades competentes.

Por todo esto hay que ser parte de la solución y no del problema. Para ello, es muy importante tener en cuenta que, en todo momento en tu visita a Bocas del Toro, tienes que dejar la menor huella ecológica posible, promoviendo un turismo sostenible y que los tours tours y excursiones que realices, sean de una manera responsable y amigable con el medio ambiente, así como fomentando el apoyo a las comunidades de la región.

Este archipiélago es un paraíso natural, de playas de prístinas aguas que sirven de refugio a miles de especies marinas y arrecifes de coral, combinados con islas donde la vegetación es muy abundante y quedan pobladas por multitud de animales. Desde monos y perezosos hasta delfines o estrellas de mar, la fauna que se puede ver en este archipiélago es asombrosa. Del mismo modo, encontramos gran multitud de áreas de manglares donde nace la vida y que son de vital importancia para la conservación del ecosistema.

El transporte aquí, por lo general, se realiza siempre en lanchas que hacen las veces de taxi, con un precio estándar que va desde los $2 hasta los $10 por persona, dependiendo de la distancia que recorras. Para hacer uso de ellos es tan fácil como salir a cualquiera de los muelles que hay en las diferentes islas y hacer una señal a cualquier botero que pase, o en su defecto, también es recomendable tener siempre a mano el número de un lanchero de la cooperativa, como es el caso de Santiago (6517-4251), quienes se encargan de brindar este servicio prácticamente 24 horas.

Son muchas las excursiones que se pueden hacer, la mayoría de los hoteles tienen su propio tour, pero esto contribuye negativamente al desarrollo del turismo sostenible que mencionábamos anteriormente, ya que, con esto, se masifica la presencia de lanchas en el mar acorralando y estresando a especies marinas que, de seguir así, optarán por abandonar esta zona. Con la intención de que esto no suceda, ha nacido una plataforma bajo el nombre de Redtucombo, que contraataca este turismo nocivo con una amplia oferta de turismo comunitario y sostenible, donde te llevan a playas impresionantes en las que puedes aprender el modo y estilo de vida de las comunidades que habitan en el archipiélago, así como su cultura, su artesanía o sus tradiciones.

Dos de estas comunidades visitables son Bocatorito y Buena Esperanza. Flanqueando la Bahía de los Delfines, lugar donde habitan numerosos ejemplares de estos cetáceos, se encuentran estas dos comunidades en las que te ofrecen conocer la comunidad más a fondo, ver como es la vida población indígena, aprender a cómo los Ngöbe hacen su delicioso chocolate o incluso disfrutar de su rica gastronomía.

La Isla de Bastimentos es la más grande que podemos encontrar en el archipiélago. En ella se pueden hacer tanto rutas por las selvas de su interior como visitar cualquiera de sus innumerables y maravillosas playas. Del mismo modo, otras islas que no puedes dejar de visitar son las conocidas como “las dos zapatillas” que son Cayo Zapatilla 1 y Cayo Zapatilla 2. Bocas del Toro también es un paraíso para quienes disfrutan del surf. En Isla Colón podemos encontrar tres puntos como Bluff o Paunch o Big Creek en donde podemos encontrar olas grandes que forman tubos, pero eso sí, los principiantes tienen que ir con cuidado, pues el suelo en esta zona es de coral.

 

Cómo llegar:

Para llegar al archipiélago de Bocas del Toro se puede hacer tanto por aire como por tierra. La compañía aérea Air Panamá ofrece Boletos de ida y vuelta que van desde los $200, con tres vuelos de ida y vuelta al día.

Por carretera se puede llegar tanto en transporte público, tomando un autobús en Albrook con destino a Almirante en un trayecto de unas diez horas y un costo de $27,50 y luego tomando una lancha por $6 desde Almirante a Isla Colón. En caso de ir en vehículo propio, deberás tomar la carretera Panamericana hasta llegar a la altura de Cañazas y ahí tomar la carretera de montaña hasta Almirante.

 

Dónde Comer:

Debido a su afluencia turística, en Bocas del Toro hay muchos lugares en los que poder comer en las diferentes islas pero sin ninguna duda, de entre todos los que hay, desde Tripeando recomendamos expresamente tres lugares:

Octo 

Situado en Isla Colón, este restaurante cuya cocina es un food truck, está regentado por Joseph Archbold, uno de los mejores chefs panameños del panorama actual. Aquí podemos encontrar a un precio más que asequible, producto 100% local con una elaboración sublime que se acerca a la alta cocina que este mismo chef desarrolla en su restaurante Receta Michilá del que hablaremos a continuación. Una oportunidad única de probar la gastronomía bocatoreña de la mano de un chef único. (Avenida F Norte entre Calle 4ta y Calle 5ta).$15

Joseph Archbold, chef Octo y Receta Michilá

Buena Vista

Sin salir de Isla Colón, este restaurante de comida internacional ofrece buenos precios acompañados de un sabor exquisito. Situado al final de la calle principal de Isla Colón, junto a la escuela de surf y buceo La Buga, se encuentra este restaurante con unas vistas inigualables del mar y las diferentes islas en torno a la principal. Para aquellos que les gusta la gastronomía internacional, este lugar es un must en su visita al archipiélago. (Calle 2da – Bocas del toro – Interior).$20

 

 

Receta Michilá

 En Bocas del Toro también tenemos la oportunidad de encontrar un restaurante de alta cocina panameña. En Isla Carenero, justo en frente de Isla Colón, encontramos Receta Michilá, un restaurante cuyo propietario y chef se mezclan en la figura de Joseph Archbold para dar a conocer el sabor bocatoreño en todo su esplendor. En una terraza al pie del mar y mediante reservación previa, puedes degustar los mejores sabores que radican en esta región de Panamá. Una evolución de la gastronomía tradicional del área llevada a una alta cocina en la que tanto el producto, pero sobre todo su elaboración, nos permiten saborear en su pleno apogeo el archipiélago de Bocas del Toro.

 

Dónde Dormir

Al igual que la oferta gastronómica, la oferta hotelera en Bocas del Toro es muy variada, y bien es cierto que, si no se busca bien, suele ser cara la estancia aquí.

 

HosteLuego

Situado en la isla principal (Isla Colón) esta es la más barata de las opciones. Se trata de un hostal cuyo precio es de $12 por noche con desayuno incluido. Se trata de la más económica de las opciones puesto que son habitaciones compartidas, y en un estado impecable. Además, una de las principales ventajas de este hostal es que no es muy conocido y no aparece en los principales buscadores de hoteles, lo que te permite poder tener una última opción de alojamiento en caso de que esté Bocas al límite de su ocupación. Para reservar hay que llamar al  6711-8634.

 

Hostal Mamallena

También en Isla Colón, este hostal ofrece habitaciones dobles, así como habitaciones compartidas. Con una atención inigualable, este hostal situado sobre el mar ofrece sus habitaciones dobles desde $65 por noche y una cama en habitación compartida desde $18, desayuno incluído. Una buena opción por su cercanía al aeropuerto, la comodidad de sus habitaciones y sus precios asequibles.

 

Doña Mara

En Isla Carenero encontramos Doña Mara un hotel situado a pie de playa en un entorno idílico. Una playa de fina arena blanca que llega hasta la puerta de la habitación hace que queramos despertar aquí cada día. Sus habitaciones bien cuidadas y decoradas pero sin lujos excesivos tienen un precio que van desde los $80 por noche.

Casa Cayuco

En Isla Bastimento encontramos este Eco Resort mimetizado a la perfección con su entorno. A escasos metros del mar nos adentramos en la basta selva de Isla Bastimento para dar con este hotel que no deja indiferente a nadie que llega hasta aquí. Cabañas de madera perfectamente cuidadas y mimetizadas con la selva bocatoreña nos acogen para disfrutar de un lugar completamente aislado en el que desconectar y relajarse se convierte en una obligación. Bien es cierto que el precio de la estancia aquí es muy alto, pero una vez que lo pruebas, querrás volver a repetir. Habitaciones desde $318 por noche.

 

Fotografía: Pilar Lacalle y Alberto Gonzalo

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