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Tres paraísos de agua dulce cerca de la ciudad

Queda poco para un nuevo fin de semana, y cada quién ya está pensando en qué hacer durante sus días de descanso. Si quieres desconectar del estrés que te ha provocado la semana, o simplemente conocer este maravilloso país que es Panamá, hay muchos planes para poder hacer cerca de la ciudad, sin tener, ni que gastar excesivo dinero y sin tener que pedirle a tu jefe días de vacaciones. Hoy vamos a descubrir tres paraísos de agua dulce en los que disfrutar de la naturaleza panameña. Recuerda que siempre, vayas donde vayas, tienes que llevarte la basura que generes y contribuir a la preservación de nuestro medio ambiente.

Vista del Chorro Tavidá

 

Pozo Azul

En el centro de la provincia de Coclé, concretamente en la región de Chiguirí Arriba, encontramos la comunidad La Vieja, un lugar en el que destaca su vasta naturaleza, decorada con multitud de lirios blancos, cultivos de café o árboles de laurel mires hacia donde mires. En los profundos y asombrosos bosques húmedos que rodean esta pequeña comunidad, conviven multitud de perezosos, monos cariblancos, zorrillos, urracas, pavones, faisanes, y un sin fin de mariposas de miles de colores. Un entorno idílico, explorable a través de los varios senderos que salen de la comunidad y se adentran en estas maravillas naturales.

Salto de agua en Cerro La Vieja

El más básico de estos senderos, arranca desde La Vieja y tras ochocientos metros de camino llegarás a al conocido como Pozo Azul, un spot en el que poder relajarte mientras te das un baño en sus aguas azuladas por ser ricas en minerales (cobre, magnesio, sodio, potasio y hierro).  Además de este sendero, se han habilitado otras rutas para explorar esta región de Coclé que coinciden con la ruta del Corredor Biológico Mesoamericano, como el sendero del Cerro de la Vieja y el Mirador de las Mariposas, ambos de mayor duración y complejidad que el de Pozo Azul. El primero de estos senderos, acoge un lugar único en Panamá como es el Chorro Tavidá, una cascada de más de treinta metros de altura en el que te puedes bañar, siempre y cuando la lluvia no haga peligrosas las condiciones del chorro. Anexos al chorro y siguiendo el curso de los ríos Vaquilla y Chiguirí, puedes encontrar espectaculares manantiales y quebradas.

Para llegar hasta aquí en auto propio deberás llegar hasta el pueblo de Caimito y aquí tomar el camino rural que te lleva hasta la comunidad La Vieja. En caso de llegar en transporte público, tendrás que tomar, en la Terminal de Autobuses de Albrook, el autobús que lleva a Penonomé y bajarte en el mercado de Penonomé. Ahí mismo deberás tomar, por cincuenta centavos, la chiva hacia Chiguirí Arriba y esta te dejará en cualquiera de las bellezas turísticas del área.

 

Río La Estancia

En el corregimiento de Antón, más concretamente en el pueblo de Guabas de Arriba, alberga otra maravilla natural de agua dulce. En esta comunidad montañosa de la provincia de Coclé, apenas hay electricidad, con lo que la oscuridad, sumado a la poca precipitación que hay aquí, hace que la nubosidad sea escasa, dando paso, en la noche, a un cielo completamente plagado de estrellas.

Río La Estancia

Es desde aquí por donde se accede al río La Estancia, un lugar que nos brinda rutas maravillosas, pequeños rincones naturales que constituyen un verdadero paraíso de agua dulce.

Siguiendo por el sendero a la ribera de este afluente del río Antón, llegarás al conocido como Chorro Los Pintos, un spot en el que te podrás bañar, que queda presidido por un chorro de unos quince metros de caída desde su punto más alto. Un sitio perfecto en el que poder refrescarse en un agua muy poco contaminada, para proseguir el camino.

Continuando la excursión, llegarás a otro chorro, de parecidas dimensiones, en cuya parte inferior sobresale una roca, sobre la cual, si te pones en ella, veras caer la cascada frente a ti pasando por encima de tu cabeza, una experiencia, cuanto menos, curiosa. Este sendero es precioso para todos aquellos amantes de la naturaleza, que quieren disfrutar de un fin de semana en la selva y explorar sus ríos y cascadas. A la hora de deshacer el camino, puedes retroceder sobre tus pasos, o lo que te recomendamos es que sigas el curso del río corriente abajo, completando la aventura.

Para llegar a Guabas de Arriba en transporte público deberás dirigirte a la Terminal de Autobuses de Albrook y tomar un autobús en dirección a Antón, una vez aquí deberás tomar la chiva que dice Guabas de Arriba. En caso de ir en carro propio, deberás llegar al pueblo de Antón y, una vez ahí, tomar la carretera que te dirige hacia la comunidad de Guabas de Arriba.

 

La Ruta de las Aguas

Aún más cerca de la ciudad, concretamente en Cerro Azul, encontramos otro de esos rincones de agua dulce que no dejan indiferente a nadie de cuantos se atreven a aventurarse en esta maravillosa excursión. Una de las principales visitas que hay que hacer en esta zona del país es la visita al Pozo Azul (distíngase del Pozo Azul mencionado líneas más arriba que se sitúa en Coclé).

Cascada en Cerro Azul

Este pozo de agua completamente cristalina es perteneciente al río Caño Blanco, un río que nos ofrece una aventura inigualable, cuyo caudal nos brinda dos asombrosas caídas de agua de más de quince metro de altura, y que, por su complicado acceso y belleza hace las delicias de los más aventureros y amantes de la naturaleza.

Para comenzar la excursión hay que dirigirse a la escuelita que hay en el pueblo y desde ahí acceder por la trocha al río Caño Blanco. Aquí se accede al Pozo Azul, y una vez aquí, previo aviso de los guías, hay que proceder a hacer un cambio de calzado, pues la caminata, que dura entre hora y media y dos horas, se hará por la corriente del río hasta llegar a los preciosos spots que nos deparan. El camino por tramos se hace complicado, donde habrá que escalar por formaciones rocosas.

Después de una hora se llega a la primera cascada, conocida por los habitantes de Cerro Azul como El Chorreón, un pozo de aguas frescas ideales para relajarse y recuperar fuerzas, para continuar hasta llegar a la segunda cascada, cuyo camino, es aún más complejo, pues hay que bordear la montaña por un sendero improvisado con la ayuda de cuerdas, para caer nuevamente en el río y continuar el camino.

Tras pasar este punto complicado, llega la recompensa: una increíble piscina natural, que nos indica que la segunda cascada, o cascada de Las Golondrinas está más cerca. Una vez atravesada esta “piscina” y subir un poco caminando, llegarás al último escollo antes de llegar a tu destino final. Tendrás que subir, con ayuda de una cuerda, una caída de agua de poco más de dos metros de alto, y cruzar un profundo pozo, para llegar, por fin, a la Cascada de Las Golondrinas. Lo que hace maravilloso este lugar es que la caída de agua se encuentra en una especie de cueva, pues sus paredes de rocas impiden que llegue la luz del sol de manera directa, lo que provoca que su pozo profundo y cristalino nos proporcione la impresión de estar en una verdadera piscina.

Es importante recordar que siempre, para hacer cualquier excursión que requiera adentrarse en bosques o selvas, es imprescindible ir acompañado de un guía local con experiencia que conozca el terreno y así no haya posibilidad de quedar atrapado en su interior.

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